jueves, 31 de diciembre de 2009

Brindando juntos por un año más, un año menos..

Y acabó el año. Quedan horas escasas para que entre el 2010.
Podría decir mil cosas del 2009.
Podría decir que ha sido el año de Sidecars, que se han pateado el país enseñando su rock and roll a todo el que quisiese.
Podría decir que ha sido el año de Zahara, que con ‘La fabulosa historia’ ha pegado fuerte y tiene su merecida legión de fans.
Podría decir que ha sido el año del amor de Sidonie, que se han vuelto unos moñitas, pero que aun así siguen molando un pegotazo.
Podría decir que ha sido el año de Pereza, que aunque sacaron ‘Aviones’ a finales de agosto, estoy segura que estos cuatro meses de gira les (y me) han compensado los ocho primeros de trabajo y espera.
Podría decir que ha sido el año de Vikxie, porque volvió con intenciones de dar mucha guerra en España y lo está consiguiendo.
Podría decir que ha sido el año de Miss Caffeina, porque han tocado en la Joy sin necesidad de tener un disco de 13 canciones debajo del brazo.
Podría decir que ha sido el año de Quique. O bueno, los tres meses de Quique. Daiquiri es una puta maravilla que seguro que le da más de una alegría.
Podría decir que ha sido el año de Sabina. El año del regreso. EL REGRESO en mayúsculas.
Podría decir que ha sido el año de Tequila, que han demostrado que 30 años después siguen en plena forma, dejando claro que son rock and roll en estado puro.

Pero también podría decir que ha sido mi año. Y lo ha sido gracias a muchas personas.
Gracias a la gente de Salamanca por este primer año universitario.
A Tera y Patri por nuestro home sweet home.
A la gente que hace música.
A los rockeros.
A los rockeros madrileños.
A Sidecars por este gira, su gira y MI gira. Por Valencia. Y Sevilla. Y Villacarriedo. Y Madrid, siempre Madrid.
A Ruly por ser tan sencillamente genial, por las chapas de los Beatles, las fotos firmadas y las enormes noches postconciertiles.
A Manu por escribir Caras largas, por los chistes malos que solo me hacen gracia a mi y las llamadas de teléfono vía Jani o Elena.
A Juancho por ser tan amor, por su música y por tener el sabor del rock
A Gerbass por su buen rollo desde las sombras y por ser el hijo bastardo de Jonny Cash.
A César por sus canciones. Por todas. Y por el Toni 2, por supuesto.
A Pereza por Aviones. Y por Úbeda. Y Valladolid. Y Salamanca. Y Oviedo. Y Madrid. Y por seguir haciendo canciones que ponen los putos pelos de punta.
A Leiva por escribir la mejor frase de la historia. Busquemos todos estaño para soldarnos.
A Rubén por su melón con jamón. Pura poesía.
A Luismi, Manolito, Tuli y Rober por lo amorosos que son, los jodidos.
A Vikxie por demostrar que se puede ser grande en un escenario y enorme fuera de él.
A Quique por La luna debajo del brazo. Y por su súper abrazo.
A Zahara por ser pastel y tener siempre una fabulosa sonrisa.
A Miss Caffeina porque son tan niños, tan locos, tan libres como una canción.
A Sidonie por incendiarnos.
A Sabina por Tiramisú de limón y Embustera. Y por el rocanrol de los idiotas.
A los idiotas del rocanrol por los besos en la frente.
A Ariel Rot por seguir tan cachondo a sus 50 tacos y ser un dios de la guitarra.
A Calamaro por sus crímenes, palomas y partes de adelante.
A Tequila por reunirse de nuevo.
A Burning por crear el rock and roll. Y a Jonnhy por sus dos besos, por ser una de las personas más entrañables que he conocido nunca, y por su pañuelo de topardo rosa.
A David por las noches bárbaras, por Penilla y demás conciertos. Y por los gorros, por supuesto.
A Love of Lesbian por ser mi descubrimiento (tardío) del año.
A Piratas por conseguir emocionarme cada vez que escucho El equilibrio es imposible.
Al Costello por sus sillones, sus tardes y sus noches.
Al Siroco por sus noches y sus baldosas.
Al Buho Real por todos los conciertos: Vik, Sidonie, César y Dok suenan mucho mejor en acústico allí. Y a Antonio por ser tan sumamente crack y ponernos ‘Mueve tus caderas’.
A la Betty Pop de Valencia por una de las mejores noches de mi vida.
A la Fun Club de Sevilla por ponernos tecno mientras estamos con gente del rock. Ole.
A la Galileo por sacar a la luz típicas fans.
A George, John, Paul y Ringo por estar siempre a nuestro lado.
A los Rolling Stones por Brown Sugar, Wild Horses, Angie o Satisfaction.
A Keith Richards por su relación con Anita Pallenberg.
A Mick Jagger por la suya con Marianne Faithfull.
A Anita y Marianne por ser musas, no grupis.
A Penny Lane porque sólo ella sabe lo que significa adorar con tanta fuerza una banda o una estúpida canción que hasta te duele.
A toda la gente que he conocido gracias al rock: Cris, Lau, Elena, Tanit, Josh, Javi, Nicole, Sonia…y virtualmente a Sandra : )
A Irene, Pedro y Alberto por las noches madrileñas (y valencianas).
A Rebeca por darnos un techo en la Cantabria profunda, por los bolos en Madrid y la noche en la Galileo. Porque eres lo más grande de todo León.
A los lelos (a los que están en Custom y a los que no) porque sois todos enormes.
A Grego por estar siempre que le necesitas. Y cuando digo siempre es siempre.
A Nerea por ser la superjunkie más amor de todo Bilbao. Ahá!
A Paz por la noche de Valencia. Nada más que decir.
Pero sobretodo gracias a mis chicas, mis grupis, mis chotas. Sin vosotras si que este año no hubiese sido igual. Y aquí vuelvo a dar las gracias a Pereza, porque sin ellos nada de esto existiría.
A Olga porque por fin llegó Puro Teatro Tour, la gira, NUESTRA gira. Por ser mi compañera de viajes. Por todos los conciertos. Por Madrid, Valencia, Sevilla, Úbeda, Valladolid, Oviedo, Salamanca y los que quedan. Porque somos ya de la familia Conejo. Porque ya no me imagino un concierto de PepeMocos y QuinoAcoplado sin ti.
A Mar por todas las noches imaginándonos como será nuestro futuro. Por Sevilla, por la noche de la Fun Club, por Úbeda, por tu cara de felicidad en el hotel con Pepe, por los tres días por las calles Madrid, por los espaguetis, por las patatas fritas. Porque eres enorme.
A Elena por todas las noches de rock. Por los capítulos amorosos. Por Keith, Anita, Mick, Marianne y demás gente. Por todas las historias de grupis, reales e inventadas (o no tanto jaja). Por Casi Famosos. Por Russel. Por Penny. Por el hostal Centro. Por Costello. Por Betty Pop. Por la casa sucia. Y porque en unos años estaremos viviendo en Madrid y trabajando en la Rolling.
A Jani por ser mi gula amorosa. Porque lo hemos petado en el panorama musical, porque tenemos fans que nos piden fotos y firmamos autógrafos. Por el viaje relámpago a la Cantabria profunda. Por nuestro abuelo del rock con topardos. Por tus sugus, tu carta fabulosa y tu lazo fabuloso. Por el finde en Madrid. Y por el de Asturias. Porque tus pechoxxx son pura poesia. Por todas las horas al teléfono. Por las perlas de Mik y los azotitos-guiños-azotitos a Manumari. Y porque eres lo mas pastel y rock and roll de por aquí.
A Elena por ser estupendaxxx. Por Valencia, por el lunes rock de la fnac, por Madrid, por Úbeda y por Asturias. Por los conciertos umplugged on the soufa que damos en Costello. Por ser rock sin ser rosa. Porque eres la más grande de XXXXXXXXXátiva.
Y a Bárbara. Porque lo que se avecinaba (cuquiiiii) como un verano de mierda fue todo lo contrario. Por las innumerables noches de rock..ya sea en Madrid, en Valencia, en Penilla o en Salamanca. Por ídolo y el conserje de noche. Por rompeolas y crímenes perfectos. Por los vídeos de media hora. Por las confesiones de dos comedoras de pizza. Por las crisis. Porque sabemos lo que esta pensando la otra incluso con 300 kilómetros y sólo una pantalla de ordenador de por medio. Porque eres mi rincón favorito de Madrid.

Feliz 2010 : )

jueves, 3 de diciembre de 2009

Abrázame, y no me digas nada, sólo abrázame.

Opino que damos muy pocos abrazos.
Los abrazos molan. Mucho.
Molan cuando se los das a tu compañera de clase en esos cinco minutos que tienes libres entre la clase de radio y la de historia.
Molan cuando son la manera de terminar una discusión.
Molan cuando son entre gente que no se ve desde hace meses y se juntan para conciertear.
Molan cuando te los da Quique González. Molan mucho muchito.
Molan cuando te los das un lunes por la noche, despues de un concierto, en Madrid, mientras suena 'Mueve tus caderas'.





DOS vidas hacen falta para convencerme.