jueves, 8 de abril de 2010

Un día más en la vida.

Cuando llegan estas épocas, de final de vacaciones y demás, me siento un poco bicho raro. Todo el mundo pone en sus tuentis, feisbuks y demás historias que no tiene ganas de que acaben las vacaciones, no tienen ganas de irse de sus ciudades. Pues yo si. Tengo ganas de irme de aqui (no de que acaben las vacaciones, tampoco llego a esos extremos xD). Es una sensación extraña, porque estoy bien en casa pero mal fuera de ella. Me encanta venir a casa, discutir con mi hermana, contentarnos, intentar por enésima vez que escuche a Sidonie en vez de a los Jonas Brothers, y que ella me diga que vaya mierda de nombre para un grupo. Me encanta llegar a la mesa y que la comida esté recién hecha. Estoy empezando a odiar los congeladores, los tuppers y los microondas. Me gusta encerrarme en mi habitación, con mi ordenador y mi música. Aunque eso lo haga también en Salamanca. Pero como en tu casa en ningún sitio. La putada es cuando tu casa está en una cuidad que no te gusta. No, no me gusta Zamora. Ni la Semana Santa. Ni las procesiones. Ni el puto jueves Santo. Ni nada de nada de lo que hay aquí. Cada día me doy más cuenta de que mi vida está fuera de esta ciudad. No se exáctamente en cual, pero se que aquí no. Puede que esté en muchas ciudades a la vez. O en ninguna. O probablemente esté en la carretera, detrás de algún grupo de mataos que hace rock, de esos de pelo largo y camisetas feas. Y tengo un verano muy largo por delante para demostrar(me) que es así.







Cuando solo tengas ganas de rodar por el suelo.

7 cuentos chinos para niños del Japón:

Sílvia dijo...

a mi me encanta sentirme un bicho raro mmmm

Rose dijo...

Conozco la sensación de que algo se te quede pequeño.
Pero en nada te llega el verano y a rodar!!!

light my fire dijo...

otro día más.

Lucía Mateos dijo...

Seguramente porque no has pasado muuuuuuucho tiempo fuera, pero si es lo que sientes, adelante.
Al fin y al cabo, yo me he dado cuenta de que, para mí, son las personas y no las ciudades lo que animan a uno. Zamora sí tiene a mucha de mi gente y, aunque me vaya fuera, me dará pena.

señorita pastel dijo...

con lo que molan los jonas brothers por dios....
descubrimos de que ciudad somos este verano? seguimos a una furgoneta sucia por los pueblos españoles?
quieres?
pues cremalleras abajo YA

M@r@ dijo...

Anda,anda,deja de decir bobadas,en el fondo(aunque sea muy en el fondo)sabes que Zamora te vió nacer y que aqui tienes a tu gente...puede que tu mente esté en otra ciudad pero tu espirítu está en ZAMORA:)
Un besazoooooooo albuuuu

Tiramisú de Limón dijo...

Si,muchas veces pasa, sabes lo que quieres, pero no lo tienes,entonces no sabemos hacer nada mejor que echar la culpa a la ciudad. No te creas la unica, mi ciudad "tambien es extraña". No tiene gente tan guay como tu(:
Pedazo de blog(: