miércoles, 17 de agosto de 2011

Sonorama 2011.

Desde marzo con la entrada guardada. Muchos meses esperando cuatro días que se han pasado volando. Y es que el Sonorama es otra movida. El buen rollo que hay es increíble. Dicen que es imposible no repetir, y yo lo confirmo. Ha sido mi segundo año, y no habíamos salido de Aranda y ya hablábamos del Sonorama 2012.


Musicalmente ha sido muy grande. El gran debate de este año fue si Amaral debía ser cabeza de cartel de un festival indie. La respuesta es SI. Hay que aprender a mirar más allá de las etiquetas y las radiofórmulas. Eva y Juan forman uno de los mejores grupos que hay en este país, y eso es innegable. Tienen un directo brutal, la voz de Eva es simplemente acojonante, y el domingo se comieron el Sonorama. Siendo objetiva, creo que fue el mejor concierto de todo el festival, junto al de Xoel López. No lo había visto nunca en directo y sencillamente flipé.
Otro al que le tenía muchas ganas era a Iván Ferreiro. ¡Me declaro absolutamente fan de sus bailes! Eché de menos algún tema de Piratas, pero Iván tiene una carrera como solista lo suficientemente sólida como para hacer un setlist únicamente con sus temas y emocionar igualmente. Aunque corro el riesgo de parecer una #niñaprincesas, tengo que decir que 'Turnedo' es pura magia. En Supersubmarina lo dimos todo, probablemente fue el concierto en el que mejor me lo pasé. Llevo ya unos cuantos conciertos suyos y cada vez lo hacen mejor.
Tambien me gustaron mucho Idealipsticks (lo poquito que los vi), 45 Grados, Mujeres (de los que tambien vi solo un par de canciones), Lapido y La Sonrisa de Julia. Y Varry Brava fueron el descubrimiento del festival.


Pero no solo de escenarios principales y carpas vive el Sonorama. En la plaza del pueblo tambien tocaron grupos muy enormes. Dinero lo petaron, literalmente. Estos chicos necesitan tocar en un escenario que sea tan grande como ellos ya. A Alex Ferreira tenía muchísimas ganas de verlo, y no defraudó. Cyan, Mucho y Hola a Todo el Mundo tambien me gustaron bastante. Nos perdimos a Fuel Fandango, que nos dijeron que estuvieron genial. Tambien nos perdimos a Ellos el domingo por la tarde, que me apetecía mucho verlos, pero la siesta nos pudo. Por otra parte, tengo que decir que Triángulo de amor bizarro y Delorean no me gustaron (demasiado ruido para mi gusto), La Orquesta Poligonera me dejó un poco indiferente, Nacho Vegas me aburrió (este señor es para escucharlo en tu casa mientras estás tirada en la cama) y Coque Malla me decepcionó. Soy muy fan de Coque tanto en Los Ronaldos como en su etapa en solitario, pero su último disco me parece muy lento, y cinco temas seguidos de 'Termonuclear' fueron suficientes como para que nos pasáramos al escenario Ribera a guardar sitio para ver a Miss Caffeina. Y aquí llega el momento más bonito de todo el festival. Los vi por primera vez en noviembre de 2008. Éramos unas 30 personas en la sala. Han sido mi grupo de cabecera en el último año. He visto cómo por fin grababan su primer disco y poco a poco iban llenando salas. Y lo más importante, he descubierto a cinco chicos que son de lo mejor que he conocido en mi vida. El jueves me di la vuelta desde la primera fila, vi a tantas personas corear 'Mi rutina preferida' y casi se me saltan las lágrimas.


Pero todo esto no hubiese sido igual sin ellas. Sin arrobachicamandarina y arrobachicarocknroll. Con ellas me pasaría la vida durmiendo en el suelo y comiendo a base de patatas fritas. Desayunando tostadas mientras tuiteamos. Poniendo el 'almohadilla' delante de cada chorrada. Haciendo acampadasrealesya. Abrazándolas en 'Turnedo' mientras lloran. Siendo abrazada por ellas mientras lloro yo en 'Como hablar'. Gritando como locas en 'Kamikaze'.."creímos en el rock and roooooll!". Queriendo ser indies y modernas y quedándonos en el intento. Cantando 'Lisboa' sin parar y entrando en bucles con 'Saharabbey Road'. Sin las risas a las 4 de la mañana mientras intentamos dormir. Y sin las conversaciones planeando el Sonorama del año que viene.



Y por último, un abrazo gigante a todos con los que hemos estado en algún momento: mi chica Rebe, Rubén, Vic (abrazo azul para ti), Ana, Pablo, Giu, Anna, Laura, Aida, Willy, SuperJorge, Zahara, Alberto, Álvaro, Sergio, Toni, Iñaki, Eva Amaral (JÁ) y alguno más que se me olvida fijo.

Ahora a esperar al 2012. Porque repetimos. Seguro.

jueves, 9 de junio de 2011

Fin de la tercera parte.

Último día de clase del curso. Se me hace raro. Tercero no ha sido como los años anteriores. En primero y segundo estábamos deseando acabar con Historia o Teoría de la comunicación, asignaturas coñazo donde las haya. Pero este año hemos contado con la única cosa buena de Bolonia (porque si me pongo a enumerar las malas, no acabo), y es poder empezar con asignaturas de Comunicación Audiovisual en condiciones, y no esa especie de pseudoperiodismo que llevábamos dos años aguantando. Hemos visto muchísimas películas. Y muchos capítulos de series. Las hemos analizado desde todos los puntos de vista posibles. Hemos hecho programas de radio. Nos hemos estresado haciendo programas de radio. Hemos ido al rodaje de 'Aída' y 'Los Quién'. Hemos grabado vasos en los pasillos de la facultad tirados por el suelo. Hemos hecho nuestros primeros pseudoguiones. Hemos hecho un corto. Hemos grabado el piloto de una serie. He tenido que actuar por primera vez en mi santa vida. Me he reído mucho. He aprendido a usar el Final Cut (no). He llorado de risa con el primer capítulo de The Office. Me he aficionado al cine de Woody Allen. He aprendido más en una sola clase de Narrativa o Géneros que en dos años de ese pseudoperiodismo.
Bolonia también trajo otra cosa buena, y fue juntar a toda la gente del turno de mañana y al de tarde en una sola clase. Grandes todos. Muy muy grandes.
Y ahora queda el último esfuerzo con los exámenes. Último esfuerzo y por fin el verano, con sus señoreos, su Mancha Pop, su Sonorama y todo lo que venga.







Tal vez cada guiño esconda la llave que intentas tener.

jueves, 12 de mayo de 2011

Mapas.

Nunca he sido una aficionada del cine. No porque no me interesase, sino porque simplemente siempre he preferido perder cuatro minutos en escuchar una canción que hora y media en ver una película. Cuestión de pereza, supongo. Por suerte, la carrera que estoy estudiando me obliga a ver cine. Mucho cine. Algunas películas cuestan entrar, se hacen largas, pero otras tienen realmente esa facilidad de transportarte a un mundo distinto durante noventa minutos (o lo que dure, vaya). Suena raro, pero a mis 20 años y estando en tercero de Comunicación Audiovisual, estoy aprendiendo ahora a disfrutar del cine. No es tan distinto de la música. En ambos hay personajes, situaciones, momentos o frases que se te quedan grabadas. Que te marcan. Me pasa con 'Casi famosos'. Con 'M'. Con el "te prequiero" de 'Primos'. Con Penny Lane. Con el final de 'Noviembre'. Con 'N=1'. Con "en descuidos crearemos universos" de 'Niña imantada'. Con 'Maldita dulzura'. Con Tom. Con '(500) days of Summer'.





No es por maldad, lo juro, es que me divierte el juego.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Lo que te hace grande.

Se avecinan cambios. El fin de una etapa y el comienzo de otra. Ganas. Muchas ganas. Demasiadas. Será una etapa de 'Algunas plantas' sonando a volumen máximo en toda la casa y de muchos posters de los Beatles y fotos de viajes por las paredes.
Ind(i)ependencia total. Já.

viernes, 15 de abril de 2011

Mirada universal de alcance personal.

Despertarse con 'Tú me llevas', de Zahara. Ir a clase con los cascos puestos siempre. Llenar los apuntes con frases de canciones. Desde febrero sólo hay letras de Love of Lesbian y Miss Caffeina. Volver de clase con los cascos puestos siempre.
Llegar a casa. Abrir spotify. Acordarte que cada vez Agosto está más cerca y darle a la lista 'Sonorama 2011'. Cansarte a los diez minutos porque no conoces a la mitad de los grupos y acabar, como siempre últimamente, en una lista llamada Asociación de moñas barbudos, de la que tampoco conoces la mitad de las canciones, pero la dejas. Y llega ese momento en el que suena 'Hallelujah', cantada por Jeff Buckley, que es mi último vicio musical desde hace una semana, more or less. La casa está vacía, subes el volumen al máximo, y crees que no puede haber otro momento de paz absoluta mejor que ese.
Apagar el ordenador para hacer cosas de clase. No pasan ni cinco minutos y pones un disco recopilatorio de temas lentos de los Stones que hizo tu padre vete a saber cuándo. No hay nada mejor para pasar apuntes que escuchar de fondo 'Angie', 'Wild horses' o 'Fool to cry'.
Llega la hora de la cena y, oh mierda, toca fregar. Aleatorio del móvil, porque sino puede haber muerte por aburrimiento. Limpiar la vitro mientras meneas el culo al son de 'Algunas plantas'.
Llegar a casa, a tu casa. En la maleta te has traido dos libros: la biografía de Burning, que empezaste a leer hasta que alguien te recomendó la de Pattie Boyd, y de la que estás totalmente enganchada. Le das un poco de uso a ese tocadiscos que se autoregaló tu padre y que no tardó ni un año en trasladarse a tu habitación. 'White album' y 'Disco pirata'. Dvd de los Beatles. Concierto de Radio 3 de Love of lesbian. Y mientras escribo esto, suena 'Bell bottom blues', de Derek & The Dominos.
Todo para decir que no podría vivir sin música.


"La vida sin música sería un error"
Nietzsche.

jueves, 10 de marzo de 2011

Canciones que marcaron.

Ayer en twitter uno de los hastags que eran TT era #cancionesquemarcaron. Podría haber petado el timeline de mis followers, pero no quise porque seguro que me caía algún unfollow. Volviendo a hablar en castellano, creo que ha habido muchas canciones que me han marcado. Unas siguen hoy en día estando dentro de mis canciones favoritas, otras me marcaron en su momento y ahora están más olvidadas. También creo que todos los grupos que me gustan tienen una canción que me ha marcado, sino no hubiese empleado el tiempo suficiente en ellos para saber si me gustan o no.

No podría empezar a hablar de esto sin ellos, sin mis flacos, sin Pereza. De ellos me gustan todas sus canciones, sobra decirlo, pero hay cuatro o cinco que son especiales. La primera no podía ser otra que 'Si quieres bailamos'. Mi canción favorita del mundo mundial por encima de cualquier otra. Con esta canción me enganché a su música, y hasta hoy. La segunda es 'Pienso en aquella tarde'. Con 'Si quieres bailamos' me enganché, pero con 'Pienso en aquella tarde' los descubrí. Este tema tiene el mérito de ser una de las canciones que más me han emocionado en esta última gira, unos cuantos años después de que 'Algo para cantar' saliese a la venta. Otras son 'Madrid', por todo lo que significa, 'Yo nací para estar en un conjunto''Llévame al baile'.

Pero no sólo de Pereza vive mi mp3. Sería bastante triste, para que negarlo. Hay muchas canciones más. Muchísimas. 'El equilibrio es imposible' y 'M', de Piratas me parten en cachitos desde la primera vez que las escuché. De mis Sidecars me quedo con 'Ya no tengo problemas', la primera que escuché, 'Caras largas' y 'Luz de gas'. De Quique González me quedaría con toda su discografía, al igual que con Sabina. Los descubrí con 'Vidas cruzadas' y '19 días y 500 noches' respectivamente, pero son 'Rompeolas', 'Cuando éramos reyes', 'El rocanrol de los idiotas' y 'Pongamos que hablo de Madrid' las que más huella han dejado.

Por otra parte, están esas canciones que descubres en un concierto, canciones que nunca has escuchado y que te desarman. Aquí entran 'Al cantar', de Platero y tú, y 'La luna debajo del brazo', de Quique. Dos canciones totalmente distintas que curiosamente me recordaron a la misma persona cuando las escuché.
Dentro de las canciones de las que hablé antes, esas que en su momento fueron importantes, pero ahora no tanto, están 'Hasta que pase la tormenta' de Despistaos, 'Standby' de Extremoduro, 'Sin documentos' de Los Rodríguez o incluso 'Una foto en blanco y negro' de El Canto del Loco. Que una también ha tenido 15 años.

'Barco de papel' de Miss Caffeina. 'Coraje' y 'Llévame' de Vikxie. 'Esquinas de Madrid' y 'Sentado en tu arena' de 84. 'Con las ganas' de Zahara. '¿Que hace una chica cómo tú en un sitio como este?' de Burning. 'Club de fans de John Boy' y 'Domingo astromántico' de Love of lesbian. 'Penny Lane' de los Beatles. 'Angie' de los Stones. 'Imagine' de John Lennon'Tiny dancer' de Elton John'Como hablar' de Amaral. 'Lucha de gigantes' de Antonio Vega, (versión de Zahara y Love of Lesbian). 'Dulce condena' y 'Mi enfermedad' de Los Rodríguez. 'Paloma' de Calamaro. 'Rojitas las orejas' de Fito. Y podría seguir así hasta llenar tres blogs. Pero prefiero esperar, conocer nuevos grupos, nuevas canciones y escribir un 'Canciones que marcaron Vol.2' dentro de un tiempo. Ahí está la magia de la música. En que te siga sorprendiendo cada día.





Estaba pensando en escribirte una canción y no me sale.

lunes, 21 de febrero de 2011

Tiny dancer.

'Casi famosos'. Esa película que se convirtió en mi favorita desde la primera vez que la vi. Esa película que no me canso nunca de ver. Esa película que sabe explicar palabra por palabra mi manera de ver la música. Que sabe explicar que la música está por encima del dinero, de la fama o de cualquier otra cosa. Que la música se reduce simplemente a hacer canciones. Canciones que transmitan. Que te hagan reir, llorar, enamorarte, recordar...lo que sea, pero que transmitan. Que los que hacen música la sientan de verdad, y que consigan que todo aquel que la escucha, la siente tambien. Porque la música se compone de dos únicas cosas: quienes la hacen y quienes la escuchan. Todo lo demás sobra. Porque la relación entre un artista y sus fans puede ser muy bonita. Y no, no me refiero a la que tienen Penny y Russel. Aunque todas en algún momento hemos querido ser Penny Lane y que el rockero guapete de turno te invite a que te vayas de gira con él en un autobús con destino VillaDesmadre en el que se cantan canciones de Elton John. Que le digas que te tienes que ir a casa y te diga que ya estás en casa, y que llegue algún momento en el que quiera ir él a buscarte, por esta vez. Pero yo me refiero a una relación que se puede crear incluso sin cruzar una sola palabra. Hay mucha gente que no lo entiende. Muchísima. No saben lo que significa ser fan. Lo que significa adorar una banda o una estúpida canción que hasta te duele. Lo que es hacerte kilómetros y kilómetros, horas de cola, pasar calor, frío y todo tipo de mierdas para ver a ese grupo que has visto 15 veces, pero que te sigue poniendo los pelos de punta con cada una de sus canciones. Ahí es cuando sientes que formas parte de la música, aunque sea sólo por esa noche. Que eres bandera, la mejor bandera que puedan tener. Y no lo digo yo, lo dice un folio que venía dentro del dvd que me han regalado hace unos días forrado con trozos de papel en los que venían escritos trozos de canciones de Love of Lesbian. Un dvd con una preciosa Penny Lane en la portada en la que hay una frase que dice: "Prueba. Diviértete. Pero no te dejes engañar". Porque no hay que tomárselo en serio. Si no te lo tomas en serio no te harán daño. Y si te sientes sola siempre puedes ir a la tienda de discos a visitar a tus amigos.








Pretty eyed, pirate smile, you'll marry a music man.